Conquistadores
164 bautismos en una gira de Conquistadores: lo que pasa cuando los jóvenes lideran
Familias enteras entraron juntas al agua y 73 líderes fueron reconocidos por abrir nuevos clubes. Esto es lo que pasó y lo que puede aprender tu club.
¿Qué ocurre cuando un club de Conquistadores deja de ver la misión como una actividad más del calendario? En el sureste de México la respuesta llegó con números y con rostros: una gira de seis días terminó con 164 bautismos, familias enteras entrando juntas al agua y 73 líderes reconocidos por abrir nuevos clubes.
La gira de Conquistadores de la Unión Sureste Mexicana cerró el 19 de septiembre, Día Mundial del Conquistador. Aquí te contamos qué pasó, quiénes fueron sus protagonistas y qué puede aprender tu club de esta historia.
Una gira de seis días con un lema sencillo: «Habla, Señor»
La gira recorrió varias ciudades del sureste mexicano, entre ellas Chetumal (Quintana Roo), Ciudad del Carmen (Campeche) y Villahermosa (Tabasco). Participaron campos como la Misión Sur de Quintana Roo, la Misión Este de Tabasco y la Conferencia Sur de Tabasco.
El lema, «Habla, Señor», recuerda la respuesta del joven Samuel cuando Dios lo llamó en el templo (1 Samuel 3:10). No es casualidad: toda la gira se pensó para que niños, adolescentes y jóvenes escucharan y respondieran.
En cada parada hubo mensajes, música, testimonios y ceremonias bautismales. El orador principal fue Daniel Torreblanca, director de Ministerios Jóvenes de la División Interamericana, quien insistió en una idea clave: el discipulado es un proceso de imitación. Los jóvenes aprenden a seguir a Jesús viendo a otros seguirlo.
Los números detrás de la gira
Los 164 bautismos no surgieron de la nada. Forman parte de un trabajo sostenido en el territorio.
164 bautismos durante los 6 días de gira
660 Conquistadores bautizados en 2026
2.368 bautismos en el territorio desde 2020
73 líderes premiados por plantar clubes
Detrás de cada cifra hubo semanas de estudios bíblicos guiados por pastores, líderes de club y las propias familias. Los Conquistadores también se capacitaron para compartir el curso bíblico Fe de Jesús con amigos y vecinos, y el evento se promovió con invitaciones en la comunidad y en redes sociales.
Historias que no caben en una estadística
Lo más poderoso de la gira no fueron las cifras, sino las familias.
Madre e hijo, juntos en Chetumal
En la iglesia Santa Elena, Heidi Jackeline Valdez y su hijo Alan pidieron bautizarse el mismo día. Heidi resumió su decisión en pocas palabras: quería estar con Él. Fueron bautizados por el pastor Samuel Gómez.
Jade y una madre que pidió permiso en el trabajo
En Ciudad del Carmen, Jade Gámez terminó sus estudios bíblicos y decidió bautizarse durante la gira. Fue la última persona bautizada esa noche. Su madre, Sara Gámez, pidió permiso en su trabajo para no perderse el momento.
El padre que esperaba en el auto
En Villahermosa, Marcos Fernández esperaba afuera, en el auto, mientras su familia asistía al programa final. Terminó entrando, y esa misma noche se bautizó junto a su esposa Georgina y sus hijas Angélica y Betsabé.
Cuando un adolescente toma una decisión por Cristo, a menudo arrastra a su familia con él.
«Cada iglesia, un club»: la meta que viene
La gira también impulsó la iniciativa «Cada iglesia, un club». Víctor Martínez, director de Ministerios Jóvenes de la Unión Sureste Mexicana, describió al Ministerio de Conquistadores como una agencia de evangelismo interno y expresó el deseo de que cada congregación tenga su propio club.
Un ejemplo reciente es el Club Adonai, de la iglesia Berea (Conferencia Sur de Tabasco), que arrancó con 14 miembros bajo la guía de Trinidad Gómez Álvarez. Otros clubes mencionados en la cobertura fueron Jehová Shalom, Elioenai y Cabsel.
Manolo Camacho, presidente de la Misión Sur de Quintana Roo, lo resumió así: Dios puede usar a un niño, a un adolescente y a los jóvenes en su misión.
5 lecciones para tu club de Conquistadores
No hace falta organizar una gira regional para aplicar lo que funcionó en el sureste de México. Estas son ideas que cualquier club puede adaptar:
- Empieza con estudios bíblicos, no con el evento. Los bautismos fueron el fruto de semanas de estudio previo. Planifica el seguimiento antes que el programa.
- Involucra a las familias. Padres, madres y hermanos estudiaron junto a los Conquistadores. Invita a los padres a las clases y a las actividades del club.
- Capacita a los jóvenes para enseñar. Un curso bíblico sencillo, como Fe de Jesús, convierte a cada Conquistador en un instructor.
- Usa las redes sociales para invitar. La promoción digital ayudó a llenar los programas. Pide a tus jóvenes que creen contenido para el evento.
- Reconoce a quienes abren clubes. Las medallas a 73 líderes enviaron un mensaje claro: plantar un club es misión.
Preguntas frecuentes
¿Dónde fue la gira de Conquistadores con 164 bautismos?
En el territorio de la Unión Sureste Mexicana, con paradas en Chetumal (Quintana Roo), Ciudad del Carmen (Campeche) y Villahermosa (Tabasco), entre otras. Duró seis días y cerró el 19 de septiembre de 2026.
¿Qué es el Día Mundial del Conquistador?
Es una fecha del calendario adventista dedicada al Ministerio de Conquistadores, el programa para niños y adolescentes de 10 a 15 años. Los clubes la celebran con actividades de servicio, desfiles y programas especiales en sus iglesias.
¿Qué es la iniciativa «Cada iglesia, un club»?
Es una meta de la Unión Sureste Mexicana para que todas sus congregaciones tengan un club de Conquistadores. Durante la gira, 73 líderes fueron reconocidos por abrir nuevos clubes.
¿Cómo puede mi iglesia abrir un club de Conquistadores?
El primer paso es hablar con el pastor y con el departamento de Ministerios Jóvenes de tu asociación o misión. Ellos ofrecen capacitación para líderes, materiales y orientación para registrar el club.
Conclusión
La gira «Habla, Señor» demostró que los Conquistadores no son solo el futuro de la iglesia: ya son parte de su misión hoy. Detrás de los 164 bautismos hubo estudios bíblicos, familias comprometidas y líderes dispuestos a abrir nuevos clubes.
¿Te sirvió esta historia? Compártela con tu club o con el director de jóvenes de tu iglesia.
Fuente: Adventist News Network